Las cirugías ortopédicas más comunes para perros

Lamentablemente, los problemas ortopédicos son comunes en los perros, lo que afecta su movilidad y calidad de vida. Comprender los diferentes tipos de cirugías ortopédicas para perros puede ayudar a los dueños a tomar decisiones informadas sobre el cuidado de sus peludos compañeros. Este artículo explorará algunos de los procedimientos más frecuentes, ofreciendo información sobre sus implicaciones y qué esperar durante la recuperación. Estas cirugías tienen como objetivo aliviar el dolor, restaurar la función y mejorar el bienestar general de nuestros amigos caninos.

Reparación del ligamento cruzado anterior (LCA )

El ligamento cruzado craneal (LCC), análogo al ligamento cruzado anterior (LCA) en humanos, es un estabilizador vital en la articulación de la rodilla canina. El desgarro o la rotura de este ligamento es una de las lesiones ortopédicas más comunes en perros. Existen diversas técnicas quirúrgicas para abordar este problema, cada una con sus propias ventajas.

Osteotomía de nivelación de la meseta tibial (TPLO)

La TPLO es una técnica quirúrgica popular y eficaz. Consiste en modificar el ángulo de la meseta tibial, la superficie superior de la tibia (hueso de la espinilla). Esto elimina la necesidad del ligamento colateral articular (LCC) al estabilizar la articulación de la rodilla mediante una biomecánica modificada.

  • Gran éxito en la restauración de la estabilidad de la rodilla.
  • Adecuado para perros de todos los tamaños y niveles de actividad.
  • Requiere entrenamiento y equipo especializado.

Avance de la tuberosidad tibial (TTA)

La TTA es otra opción quirúrgica que modifica la biomecánica de la rodilla. Consiste en cortar y avanzar la tuberosidad tibial, la prominencia ósea donde se inserta el tendón rotuliano. Este avance realinea el tendón rotuliano, neutralizando las fuerzas de cizallamiento que causan desgarros del ligamento colateral cubital (LCC).

  • ✅Menos invasivo que el TPLO.
  • Buena opción para ciertos perros, particularmente aquellos con ángulos de meseta tibial más pronunciados.
  • Puede no ser tan eficaz como TPLO en todos los casos.

Reparación extracapsular

Esta técnica consiste en colocar una sutura resistente fuera de la cápsula articular para imitar la función del ligamento colateral articular (LCC). Este método suele reservarse para perros pequeños o con lesiones menos graves.

  • Menos costoso y menos invasivo que TPLO o TTA.
  • Puede que no sea tan estable como otros métodos.
  • Mayor riesgo de rotura o aflojamiento de la sutura con el tiempo.

Cirugía de displasia de cadera

La displasia de cadera es una afección hereditaria en la que la articulación de la cadera no se desarrolla correctamente, lo que provoca inestabilidad y artritis. Existen diversas opciones quirúrgicas para tratar la displasia de cadera, desde procedimientos paliativos hasta correctivos.

Ostectomía de la cabeza femoral (FHO)

La FHO consiste en extirpar la cabeza y el cuello del fémur, el hueso largo de la pata trasera. Esto elimina el contacto entre huesos dentro de la articulación displásica de la cadera, aliviando así el dolor. Con el tiempo, se forma una «articulación falsa» con tejido cicatricial.

  • Relativamente menos costoso en comparación con otras cirugías de cadera.
  • Adecuado para perros de todos los tamaños, pero generalmente más eficaz en perros más pequeños.
  • Puede provocar cierta pérdida de rango de movimiento y alteración de la marcha.

Reemplazo total de cadera (RTC)

La artroplastia total de cadera (RTH) se considera el tratamiento de referencia para la displasia de cadera. Consiste en reemplazar toda la articulación de la cadera con componentes artificiales, restaurando así su función normal.

  • Altamente eficaz para eliminar el dolor y restaurar la función normal de la cadera.
  • Requiere experiencia y equipo quirúrgico especializado.
  • Más caro que FHO.

Osteotomía pélvica triple (TPO)

La TPO es una cirugía correctiva que se realiza en perros jóvenes con displasia de cadera. Consiste en cortar la pelvis en tres puntos y rotar el acetábulo (la cavidad ilíaca) para proporcionar una mejor cobertura de la cabeza femoral.

  • Puede prevenir o retrasar la aparición de la artritis.
  • Sólo apto para perros jóvenes con artritis mínima.
  • Cirugía más compleja y con mayor periodo de recuperación.

Reparación de fracturas

Las fracturas óseas son comunes en los perros, a menudo como resultado de traumatismos como accidentes automovilísticos o caídas. El objetivo de la reparación de fracturas es estabilizar los fragmentos óseos rotos y permitir su correcta consolidación.

Revestimiento óseo

La placa ósea consiste en fijar una placa metálica al hueso fracturado mediante tornillos. La placa proporciona una fijación rígida, permitiendo que el hueso sane sin movimiento.

  • Proporciona una excelente estabilidad para la consolidación de fracturas.
  • Adecuado para una amplia gama de tipos de fracturas.
  • Requiere una técnica quirúrgica cuidadosa para asegurar la colocación adecuada de la placa.

Clavos intramedulares (IM)

La colocación de clavos intramedulares (IM) consiste en insertar un clavo metálico en el canal medular, el centro hueco del hueso. El clavo proporciona soporte interno y ayuda a alinear los fragmentos de la fractura.

  • ✅Menos invasivo que el recubrimiento óseo.
  • Adecuado para ciertos tipos de fracturas de huesos largos.
  • Puede que no proporcione tanta estabilidad como el recubrimiento óseo.

Fijación externa

La fijación externa consiste en colocar clavos a través de la piel hasta los fragmentos óseos, conectándolos a un marco externo. Este marco proporciona estabilidad y permite el ajuste durante el proceso de curación.

  • ✅Se puede utilizar para fracturas complejas o abiertas.
  • Permite el manejo de heridas y el injerto óseo.
  • Requiere una colocación cuidadosa de los pasadores y un mantenimiento del marco.

Cuidados postoperatorios y rehabilitación

Independientemente del tipo de cirugía ortopédica realizada, el cuidado postoperatorio adecuado es crucial para un resultado exitoso. Esto generalmente implica el manejo del dolor, el cuidado de la herida, la restricción de la actividad y la rehabilitación física. Es fundamental seguir atentamente las instrucciones del veterinario.

La rehabilitación física, que incluye ejercicios y terapias, es fundamental para recuperar la fuerza, la amplitud de movimiento y la función tras una cirugía ortopédica. Un programa de rehabilitación adaptado a las necesidades específicas de su perro puede mejorar significativamente su recuperación.

Las citas de seguimiento regulares con el veterinario también son importantes para supervisar la recuperación y abordar cualquier posible complicación. Con el cuidado y la rehabilitación adecuados, la mayoría de los perros pueden recuperar una buena calidad de vida después de una cirugía ortopédica.

🩺 Elegir la opción quirúrgica adecuada

Seleccionar la cirugía ortopédica más adecuada para su perro depende de varios factores, como la condición específica, la edad, el tamaño, el nivel de actividad y la salud general del perro. Un examen exhaustivo y pruebas de diagnóstico por imagen, como radiografías o tomografías computarizadas, son necesarios para determinar la mejor estrategia.

Se recomienda encarecidamente consultar con un cirujano ortopédico veterinario certificado. Estos especialistas cuentan con una amplia formación y experiencia en el diagnóstico y tratamiento de afecciones ortopédicas caninas. Pueden brindarle asesoramiento experto y ayudarle a tomar una decisión informada sobre el cuidado de su perro.

La información proporcionada en este artículo tiene fines informativos y de conocimiento general únicamente, y no constituye asesoramiento médico. Es fundamental consultar con un veterinario cualificado ante cualquier duda o problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con la salud o el tratamiento de su mascota.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Cuál es el tiempo de recuperación de la cirugía del ligamento cruzado anterior (LCA) en perros?
El tiempo de recuperación varía según la técnica quirúrgica utilizada y cada perro. Generalmente, la recuperación completa toma varios meses, siendo la actividad restringida y la rehabilitación física fundamentales. Se espera una reincorporación gradual a la actividad normal en un período de 3 a 6 meses.
¿Es siempre necesaria la cirugía de displasia de cadera en los perros?
No siempre. La necesidad de cirugía depende de la gravedad de la displasia de cadera y de los signos clínicos del perro. Los casos leves pueden tratarse con analgésicos, control de peso y fisioterapia. Sin embargo, los casos más graves suelen beneficiarse de la intervención quirúrgica para aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida.
¿Cuánto suele costar la cirugía ortopédica para perros?
El costo de la cirugía ortopédica puede variar considerablemente según el tipo de procedimiento, la ubicación de la clínica veterinaria y la complejidad del caso. Lo mejor es obtener un presupuesto detallado de su veterinario o de un cirujano veterinario certificado. Los costos pueden variar desde unos pocos miles de dólares hasta más de diez mil dólares.
¿Existen opciones no quirúrgicas para tratar afecciones ortopédicas en perros?
Sí, las opciones no quirúrgicas incluyen analgésicos, antiinflamatorios, control de peso, fisioterapia, suplementos articulares y acupuntura. Estas opciones pueden ser adecuadas para casos leves o como tratamiento complementario a la cirugía.
¿Cuáles son los riesgos asociados a la cirugía ortopédica en perros?
Como con cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos potenciales, como infección, sangrado, complicaciones con la anestesia, fallo del implante y retraso en la cicatrización. Su veterinario le explicará estos riesgos antes de la cirugía y tomará medidas para minimizarlos.

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